Nuestro cuerpo recuerda lo que muchas veces nuestra mente reprime para sobrevivir.
Nací en una familia numerosa, la pequeña después de cinco hermanos, todos ellos varones, y con unos padres mayores y cansados de las dificultades de la vida. Enseguida tuve la sensación de sentirme sola e incomprendida aunque a mi alrededor hubieran muchas personas.
Mi padre fue alcohólico y por lo tanto ausente y enseguida me avergoncé de él tanto como lo eché de menos.
A los siete años empezaron mis problemas visuales, quizás fue un grito de mi cuerpo para avisarme de que no le gustaba lo que veía y prefería, de manera inconsciente, no verlo.
Desde los nueve años soy superviviente de un abuso sexual que marcaría toda mi vida (al menos hasta ahora) y la relación con los hombres.
Ahora puedo decir, que aprendí sin darme cuenta a estar por y para los demás, sin tenerme en cuenta a mí. (Lo que me pasaba por dentro).
En la adolescencia, pude conectar con la inquietud y curiosidad que todavía hoy comparto como mi pasión de vida: la conducta del ser humano.

¿Porque somos como somos y actuamos como actuamos? ¿Qué es eso de la conducta humana que a todos nos atañe de diferente manera aunque pasemos por situaciones muy similares?
A raíz de esta curiosidad empecé a estudiar e investigar, principalmente conmigo misma y luego con las personas de mí alrededor. Primero llegó la Inteligencia Emocional, luego el Coaching personal, la PNL, la Terapia Gestalt y por último (de momento), el Juego Corporal Expresivo.




Gracias a todas estas herramientas he podido conocerme y llevarme mucho mejor conmigo misma. Sobre todo con la Terapia Gestalt he podido tenerme en cuenta a mí y manejarme como un instrumento fundamental para que suene la melodía de mi vida.
Esta melodía, me lleva a compartir todos mis aprendizajes con el resto de personas que lo puedan necesitar. Con la intención de que les pueda ser útil y con esto poner mi granito de arena para dejar un mundo mejor pese las dificultades la vida.
Actualmente estoy volcada con la relación cuerpo-mente-emoción. Nuestro cuerpo recuerda lo que muchas veces nuestra mente reprime para sobrevivir. El cuerpo tiene memoria celular, es auténtico, no está manipulado. El cuerpo nunca miente y puedes aprender a escucharlo.
¿Te gustaría hacer tu primera sesión?

Algunas curiosidades sobre mí:
- Me gusta mucho el yoga y su filosofía tiene mucho que ver con la gestáltica.
- Me encanta el mar, en calma, en movimiento, todas sus versiones.
- La conexión con la naturaleza, el bosque, la montaña, me ayuda a entender la vida y sus ritmos.
- Siento amor infinito por los perros, los animales en general me gustan, pero el amor perruno me derrite.
¿Quieres saber que opinan de mi como profesional?
