En la Terapia Gestalt, se considera esencial abordar al ser humano en su totalidad, reconociendo la interconexión profunda entre cuerpo, mente y las emociones. Estos tres aspectos, cuando se armonizan, permiten que la persona viva de manera más consciente, plena y equilibrada. Aquí exploraremos cómo cada uno de ellos contribuye a nuestro bienestar y cómo a través de la Terapia Gestalt, podemos integrarlos para alcanzar un estado de salud óptimo.

Cuerpo: El Canal de Conexión con el Mundo
Nuestro cuerpo es el vehículo a través del cual interactuamos con el mundo que nos rodea. A través de nuestro sentidos: vista, oído, olfato, gusto y tacto, percibimos y respondemos a nuestro entorno. El cuerpo actúa como un mensajero fiel, comunicándonos nuestras necesidades tanto básicas como emocionales.

Las señales que nos envía el cuerpo, como el hambre, el frío o el cansancio, son indicativos claros de lo que necesitamos en un momento dado. El cuerpo, también nos informa sobre nuestro estado emocional. Sensaciones como un nudo en el estómago, un ceño fruncido o una sonrisa ligera nos revelan cómo nos sentimos. La Terapia Gestalt nos enseña a escuchas y respetar estas señales, facilitando un diálogo más profundo y consciente con nuestro ser físico.
Mente: La Herramienta para la Comprensión y la Acción
La mente es la clave para interpretar y dar sentido a las señales que recibimos del cuerpo. Nos ayuda a planificar, resolver problemas y tomar decisiones que afectan nuestro día a día. Sin la mente, no podríamos comprender ni gestionar las experiencias que vivimos.

En la Terapia Gestalt, nos ocupamos para que la mente no actúe de forma autónoma y desconectada del cuerpo, si no que funcione en armonía con él. Por ejemplo, cuando sentimos una molestia en cuerpo, nuestra mente nos ayuda a identificar la causa, quizás hambre o necesidad de descanso, y a tomar la acción adecuada. Este proceso de conciencia es fundamental para vivir de manera equilibrada y saludable.
Emoción: La Voz Interior que nos Guía
Nuestras emociones son respuestas «automáticas» que nos ofrecen información valiosa sobre nuestro mundo interno. Ya sean agradables o desagradables, las emociones nos ayudan a entender cómo nos afectan las experiencias que vivimos. La Terapia Gestalt nos enseña a prestar atención a estas emociones, reconocerlas y permitir que nos guíen en lugar de reprimirlas o ignorarlas.

Por ejemplo, el miedo, aunque incómodo, es una emoción que nos protege, alertándonos de posibles peligros y ayudándonos a reaccionar adecuadamente. En situaciones de riesgo, el miedo activa nuestra mente y cuerpo para que podamos actuar rápidamente y protegernos. Al atender nuestras emociones con conciencia, logramos una mayor seguridad y bienestar.
Integrando Cuerpo, Mente y Emoción para un Bienestar Completo
La verdadera salud y bienestar surgen cuando logramos una comunicación fluida y equilibrada entre nuestro cuerpo, mente y emociones. En la Terapia Gestalt, se fomenta esta integración, ayudando a las personas a vivir de manera más consciente y conectada consigo misma.
Sin embargo, en nuestra vida diaria, a menudo nos encontramos en un exceso de actividad mental. Pasamos gran parte del día pensando, planificando y preocupándonos, lo que puede llevarnos a un estado de agotamiento físico y emocional. Este desequilibrio afecta negativamente a nuestro sistema nervioso y nos desconecta de nuestras necesidades corporales y emocionales.
La Terapia Gestalt ofrece un espacio para detenernos, sentir y tomar decisiones que favorezcan nuestro bienestar. A través de esta práctica, aprendemos a desarrollar habilidades de autoapoyo, que nos permiten gestionar mejor nuestras experiencias diarias y vivir de manera más saludable en nuestra totalidad.
Conclusión
La Terapia Gestalt es un camino hacia la integración y el equilibrio entre cuerpo, mente y emoción. Al trabajar simultáneamente en estos tres aspectos, podemos desarrollar una mayor conciencia y autoapoyo, lo que nos lleva a vivir de manera más plena y auténtica. Este enfoque holístico nos ayuda a encontrar la calma, la seguridad y la confianza necesarias para afrontar los desafíos de la vida con mayor resiliencia y bienestar.

Gran artículo para conocer la importancia de identificar lo que sentimos física y emocionalmente y qué pensamos para conseguir entendernos y conocernos a nosotros mismos. Gracias Yolanda!
Me gustaMe gusta